A pesar de cientos de intentos por conseguir un equipo autonomo de buceo, y a aparatos con mas o menos exito se considera al ingeniero Emile Gagnan y al marino Jacques Yves Cousteau como los padres del escafandrismo moderno. En su primera prueba con este nuevo aparato,un joven deportista llamado Fréderic Dumas, alcanzó los 63 metros una mañana de Julio del año 1.943. A partir de entonces y sobre todo tras la Segunda Guerra Mundial, el auge del buceo creció cada día más.
Vamos a ver en que consiste exactamente este dispositivo:
La idea de llevarse el aire a cuestas, ya era conocida, pero faltaba encontrar la forma de dosificarlo correctamente y a altas presiones ambientales. Así nació el regulador, que es el corazón de todo el equipo de buceo. Este sencillo pero ingenioso aparato, facilita aire al buceador con gran fluidez, respondiendo fielmente a la demanda respiratoria solicitada. El paso del tiempo ha coseguido mejorar notablemente su funcionamiento, pero el concepto básico del mismo sigue siendo el que idearon Emile Gagnan y Jacques Yves Cousteau. El regulador moderno, más usado hoy en día es el monotraquea. Consiste en una pieza (normalmente de latón cromado), que va unida a la griferia de la botella. Esta es la primera etapa. De aquí salen varias mangueras, una de las cuales va unida al respirador. Esta es la segunda etapa.
La principal función de una primera etapa de regulador consiste en llevar la alta presión de la botella a una presión intermedia que puede ser controlada por la segunda etapa. Las primeras etapas a pistón y a membrana llevan consigo un conjunto muelle-válvula para reducir la presión de la botella. Aquí pasan de las 200 atmosferas iniciales de la botella a unas 8 atmosferas en la camara de media presión. Las primeras etapas a pistón tienen una sola pieza móvil que regula dicha presión, y las primeras etapas a membrana conllevan una válvula acoplada a una membrana blanda. En los dos casos, la válvula se abre y se cierra a cada inspiración.
Algunas primeras etapas compensadas utilizan la presión del aire que entra para disminuir la fuerza mecánica necesaria a la abertura y al cierre del conjunto reductor de presión, reduciendo de esta manera el esfuerzo respiratorio. La membrana compensadora o el pistón están en contacto por una de sus caras con el ambiente exterior, y recibe una presión adicional equivalente a la ambiental en que se encuentra el buceador. De esta manera se logra que la presión relativa de alimentación que va a llegar a la boquilla de respiración (2ª etapa), sea siempre constante a la ambiental.
Esta es la parte que está en contacto con la boca del submarinista. Al absorber por la boquilla generamos una depresión, la membrana activa un pulsador que deja pasar el aire, y al dejar de aspirar, el pulsador vuelve a su posición y deja de entrar el aire.Como no es el proposito de esta pagina el hacer un curso de buceo por Internet, vamos a repasar por encima en qué consiste y cuales son las sensaciones al bucear, mediante la narración de una inmersión sencilla.
Hace un día soleado de verano y la temperatura es muy buena, con lo cual no nos da ninguna pereza colocarnos el equipo. Mientras colocamos el equipo adecuadamente, comentamos entre los compañeros la mejor forma de entrar y salir del agua y planificamos la inmersión. Nos colocamos el traje de neopreno, y acto seguido colocamos las botellas en el chaleco hidrostatico o jacket, que nos servirá para controlar nuestra flotación y llevar la botella comodamente ubicada en la espalda. Unimos los reguladores a la botella y abrimos esta. Comprobamos la presión de la botella en el manometro y que funcionan el regulador principal y el auxiliar. Hinchamos ligeramente el jacket para que al saltar al agua no nos hundamos directamente, nos colocamos el cinturón de lastre, nos ponemos el jacket y saltamos al agua.
El peso del lastre, lucha por hundirnos, mientras que la flotabilidad del traje y del jacket nos mantienen a flote comodamente. Colocamos el regulador en nuestra boca y tras un ultimo contacto visual con nuestro compañero, empezamos al unisono el descenso. Para ello soltamos aire del jacket. Resulta gratificante comprobar que una vez mas el milagro funciona y puedo respirar bajo el agua al tiempo que me hundo poco a poco. Ya llevo 3 metros y empiezo a ver el fondo. Compenso mis oídos con la maniobra de Valsalva antes de que empiecen a dolerme y la presión del agua va haciendo su efecto sobre mi cuerpo, comprimiendo el neopreno y reduciendo el volumen de éste; la velocidad de descenso se incrementa poco a poco. Al contrario que cuando me sumerjo en apnea, donde los pulmones se comprimen de forma brutal debido a la presión, buceando con botellas no sucede tal cosa, ya que siempre respiro aire a presión ambiente, con lo que mis pulmones siempre están a la presión del exterior. Introduzco un pocco de aire en el jacket para frenar el descenso, y llego a los 6 metros perfectamente equilibrado. El fondo está a 7 metros pero evito tocarlo para no dañar nada y no levantar sedimentos. Compruebo que mi compañero está a mi lado, y nos hacemos el signo de OK. Todo va bien.
Empezamos a avanzar por un fondo, que poco a poco va descendiendo; a medida que descendemos, hinchamos un poquito el jacket para mantener esa flotabilidad neutra. Tras 40 minutos de admirar unos fondos llenos de vida, decidimos iniciar el ascenso, para lo cual retrocedemos por donde hemos venido. Al ir subiendo progresivamente, el aire de nuestro jacket aumenta su volumen, ya que la presión del agua es cada vez menor, por tanto vamos soltando aire del mismo para no subir demasiado deprisa. Las prisas nunca son buenas en el buceo y mucho menos a la hora del ascenso. A los 60 minutos rompemos la superficie del agua, inflamos el jacket para flotar tranquilamente, y antes incluso de salir del agua ya estamos mi compañero y yo comentando lo que hemos visto y preparando la siguiente salida.